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Como lograr un hogar silencioso y confortable: electrodomésticos y más

Nuestro hogar es el espacio más íntimo que tenemos. En él convivimos, descansamos, disfrutamos y, en definitiva, hacemos vida. Y si vamos a pasar mucho tiempo en él es imprescindible que este sea confortable y agradable, para lo cual es necesario que sea silencioso.

Para lograrlo no vas a necesitar grandes remodelaciones ni invertir enormes sumas de dinero. Basta con analizar la situación y seguir una serie de pautas y consejos que aquí vamos a contarte.

En esencia, para lograr el silencio en un hogar vas a necesitar de 3 elementos:

  • Contar con electrodomésticos silenciosos.
  • Disponer de aislante acustico en las zonas más expuestas al ruido.
  • Apoyarse en elementos que contribuyen a minimizar las molestias sonoras.

Electrodomésticos silenciosos

Cuando la mayoría de usuarios va a comprar un electrodoméstico suele mirar características como capacidad, potencia, garantía, consumo eléctrico… pero pocos miran otra cualidad que tiene gran relevancia: su nivel sonoro.

Como ya sabes, hay electrodomésticos que funcionan de manera continua (por ejemplo, el frigorífico o la nevera) por lo que es indispensable que su nivel sonoro sea bajo para no escuchar un continuo zumbido que, aunque leve, puede llegar a ser molesto con el tiempo.

Luego hay otros cuyo uso es esporádico, pero su sonido llega a ser molesto impidiéndote usarlo en cualquier momento, por ejemplo, durante la noche o cuando hay alguien durmiendo en casa. Un ejemplo claro puede ser la lavadora o el secador de pelo.

También hay otros cuyo ruido llega a ser ensordecedor. Hasta tal punto que cuando están en funcionamiento la actividad normal a su alrededor se ve paralizada. ¿Deduces de cuáles hablamos? Si, de la campana extractora o la aspiradora.

Y por último hay algunos cuyo uso debe ser extremadamente silencioso, pues su ámbito de actuación suele ser por la noche, cuando dormimos o descansamos. Hablamos, por ejemplo, de usar un ventilador silencioso para dormir o humidificadores.

En este sentido, aunque hay marcas de electrodomésticos que han intentado atribuirse como propio el adjetivo “silencioso” (por ejemplo, Fujitsu) no podemos decir que exista una predominante en el mercado. Lo que sí existe son modelos de diferentes fabricantes que poseen esta cualidad, y es justo en el momento de la compra donde debes observar esta característica.

Por ello, según el tipo de electrodoméstico deberás tener en cuenta los decibelios de emisión, y para guiarte puedes considerar esta guía:

 

  • 25 dB: es un sonido suave, equiparable al de la respiración humana.
  • 50 dB: es el sonido de una conversación entre dos personas a un nivel estándar.
  • 70 dB: se logra en una discusión entre dos o tres personas.
  • 90 dB: es el ruido que provoca una carretera o calle con tráfico intenso.
  • 110 dB: es el ruido que genera una sala de fiestas o bar con música alta.

Aislantes acústicos

Mientras que con los electrodomésticos evitas que el ruido se genere en el interior de tu hogar, si este se produce fuera lo mejor será contar con aislantes acústicos.

Su material y composición son realmente efectivos a la hora de amortiguar las ondas sonoras, si bien existe un amplio abanico de posibilidades y es importante saber qué elegir.

Lo primero que debes tener en cuenta es donde aplicar el aislante. Hay dos formas:

  • Aislante para exterior: más efectivo y, sin lugar a dudas más caro. Si no está incorporado en el momento de la construcción va a requerir de obra y del trabajo de profesionales.
  • Aislante para interior: el más común y que te aconsejamos usar. Es más económico, aplicable a la zona concreta por donde penetre el sonido (techo, paredes, puertas, etc.) y es en la mayoría de casos fácil de instalar, apto para cualquiera incluso aunque no seas un “manitas”.

En cualquier caso, sigue estos pasos para mejorar el aislamiento de tu hogar:

Aislamiento de paredes:

Lo más óptimo son usar los paneles acústicos tipo sándwich formados por al menos 3 capas de dos materiales distintos. La lana de roca o fibra de vidrio son los más comunes debido a su eficiencia y bajo precio. Además, este sistema (el de los paneles) no requiere la instalación por parte de profesionales, siendo de rápida instalación. De igual manera, puedes reforzar el aislamiento usando pinturas acústicas que reforzarán el efecto amortiguador de ondas sonoras.

Aislamiento de suelos:

Para aislar suelos lo más eficiente es usar la tan conocida tarima flotante. La madera espaciada por aire genera un efecto aislante tanto acústico como térmico muy eficiente. Además, las láminas de polietileno y rollos desplegables de goma que pueden fijarse al suelo (por la parte interior) contribuye de igual manera a reducir sonidos.

Aislamiento de techos:

Es probablemente la zona más complicada de aislar y, quizás, requieras la ayuda de profesionales. La espuma aislante suele ser muy eficaz, si bien necesitas cubrirla por una cuestión estética, bien con yeso o escayola asegurando que dejas sellada toda la superficie (salvo pequeños orificios para que “respire”). De igual manera, existen láminas acústicas que consiguen el mismo efecto.

Otros elementos

Aunque alguno ya lo hemos mencionado en este artículo existen también otros elementos que pueden usarse y que te ayudarán con el propósito de reducir ruido.

  • El más habitual es la pintura acústica. Esta es algo más densa que la pintura normal y al adherirse a la pared genera una película tremendamente eficaz. Tiene la gran ventaja de que es muy económica y su aplicación es tremendamente fácil.
  • Las cortinas acústicas son también una gran ayuda. Efectivamente no “sellan” herméticamente nada pero al colocarse bloqueando la ventana amortiguan el grueso de las ondas sonoras, especialmente de las más intensas.